CAZADORES DE ICEBERGS

Ed. Salto de Página

Madrid. 2022. 128 págs. 14 €

LO HAN LEÍDO Y HAN DICHO:

 

«Alejandro Céspedes es uno de los poetas que con más apasionamiento está buscando, entre nosotros, nuevos caminos estéticos. En sus libros últimos, de enorme fuerza expresiva, intensidad, se produce tanto una profunda dramatización del yo, de la realidad como una profunda dramatización del texto poético. 

Siempre sorprendente, tampoco en Cazadores de icebergs va a dejar indiferente. Ha decidido apostar por el riesgo y volver a una forma de vanguardia porque es la mejor forma de expresar la complejidad de la experiencia actual, humana, social y textual. […] Se podría decir que sublima la experiencia de la incertidumbre porque, para Céspedes, el hombre ha sido abandonado, arrojado a un espacio en que cualquiera de sus acciones se vuelve contra él mismo, como si la bala que disparara siempre tuviera como destino su propia sien. Crea, sin duda, un discurso perturbado a partir de imágenes y de conceptos que encierran la geografía de un apocalipsis o, por decirlo con sus palabras, una «genética del caos». La infancia que se perdió, el dolor que precede al «gran silencio» son llagas abiertas en este universo creado más allá de los géneros, en el lugar donde la gran poesía nos muestra un teatro de sombras». 

Diego Doncel (diario ABC)

 

«Cazadores de icebergs es un libro para leer y releer y es tal su calidad y belleza poética que deslumbra por doquier. Céspedes es un poeta sabio, arriesgado en lo que escribe y conozco de su obra, tanto en la forma como en el fondo: en su ética como en su estética; singularidad y capacidad verbal asombrosa. Poemas desgarradores, pero vitales. Es un poemario plagado de esplendor y desolación: fatalidad y culpa: temor y temblor: azar y necesidad».

Enrique Villagrasa (Librújula)

 

«Cazadores de icebergs no hace concesiones, no es complaciente con el lector, no es apacible en su visión del mundo, podría hacerte llorar como a Nietzsche al contemplar la maldad del ser humano con lo que logra subyugar, no lo débil ni lo frágil, sino con lo que consigue poner bajo su dominio sin tener en cuenta la fortaleza de lo sometido. Así lo vio Béla Tarr, en su obra maestra El caballo de Turín, así lo traduce Alejandro Céspedes a través de su poética cuando observa el mundo. Y lo hace con una compasión que no parece humana concediéndonos el privilegio de tocar la belleza a través de su lenguaje preciso y repleto de connotaciones sensoriales que no hacen sino estimular el sistema nervioso central y liberar cantidades ingentes de endorfinas. Va a ser verdad que la poesía es terapéutica».

Beatriz Russo (Blog Malpaso y Cía)

 

VIDEOPOEMAS

Un poema de «Cazadores de icebergs»                                         en la voz de José Luis Rico

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© Alejandro Céspedes Díaz-Gutiérrez

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